Los conflictos son inevitables en cualquier equipo. La diferencia entre equipos disfuncionales y de alto rendimiento no es la ausencia de conflicto, sino cómo se gestiona.
Tipos de Conflicto
Conflicto de Tarea
Desacuerdos sobre el trabajo: qué hacer, cómo hacerlo, prioridades. Este conflicto puede ser productivo si se gestiona bien, generando mejores soluciones.
Conflicto de Relación
Tensiones personales: antipatías, desconfianza, choques de personalidad. Este conflicto es casi siempre destructivo y debe abordarse rápidamente.
Conflicto de Proceso
Desacuerdos sobre roles, responsabilidades y procedimientos. Puede resolverse clarificando expectativas y procesos.
Los 5 Estilos de Gestión de Conflictos
- Competir: Ganar a costa del otro. Útil en emergencias.
- Evitar: Ignorar el conflicto. Útil cuando el tema es trivial.
- Acomodar: Ceder ante el otro. Útil para preservar relaciones.
- Colaborar: Buscar solución ganar-ganar. Ideal cuando el tema es importante.
- Comprometer: Cada uno cede algo. Útil bajo presión de tiempo.
Proceso de Resolución
- Reconoce el conflicto: Ignorarlo solo lo empeora.
- Escucha a todas las partes: Sin juzgar ni tomar partido prematuramente.
- Identifica intereses subyacentes: Las posiciones son lo que piden; los intereses son por qué lo piden.
- Genera opciones: Brainstorm de soluciones que satisfagan intereses de ambos.
- Acuerda y documenta: Compromisos claros con seguimiento.
Prevención de Conflictos
- Clarifica roles y expectativas desde el inicio
- Fomenta comunicación abierta y regular
- Aborda tensiones pequeñas antes de que escalen
- Crea normas de equipo sobre cómo gestionar desacuerdos
El conflicto bien gestionado fortalece equipos. Evitarlo los debilita. Como líder, tu rol es crear espacios seguros donde el desacuerdo productivo sea bienvenido.
